No creamos una app más. Creamos la que faltaba.
Queerly nació de una conversación, una rabia y una convicción: todo el mundo merece un espacio de encuentro a la altura de quién es.
Empezó con
una conversación.
Una noche de 2024, un allegado nos enseñó su pantalla. La app de citas que usaba le proponía dos opciones: hombre o mujer. Sin pronombres. Sin espacio para decir quién era realmente. Solo dos casillas. Sonrió un poco resignado y dijo: « Es así en todas partes. »
Esa frase nos marcó. No porque fuera dramática — sino porque era banal. Porque millones de personas LGBTQIA+ viven esa resignación cada día. Porque las apps que dicen acogerlas les ofrecen, en el mejor de los casos, un submenú en un sistema pensado para otros.
Así que empezamos a escuchar. Decenas de personas, durante meses. Sus frustraciones, sus miedos, lo que soñaban encontrar. Y construimos Queerly alrededor de esas conversaciones. Cada funcionalidad, cada decisión de diseño, cada línea de código fue pensada con la comunidad. No para ella — con ella.
Co-construido,
no impuesto.
Queerly no fue diseñado en una sala de reuniones. Fue diseñado en cafeterías, en grupos de discusión, en llamadas a las 23h con personas que nos contaban lo que ninguna app se había tomado el tiempo de escuchar.
Un comité consultivo LGBTQIA+ valida cada decisión de producto. Y el 5% de cada euro gastado en Queerly se dona a quienes luchan cada día por los derechos y la seguridad de las personas queer.
No hablamos en nombre de los demás. Construimos la herramienta que les permite encontrarse.
En lo que creemos
Escuchar antes de construir
Cada funcionalidad nace de una necesidad expresada por la comunidad. Nuestro comité consultivo LGBTQIA+ tiene derecho de veto sobre toda decisión de producto.
La seguridad no es premium
Botón de pánico, verificación de identidad, alertas — todo gratuito, para todes. La seguridad nunca debería ser un privilegio de pago.
Devolver lo que tomamos
El 5% de cada beneficio generado por las suscripciones de Queerly se dona cada mes a asociaciones LGBTQIA+. No es una promesa — es una transferencia automática, rastreable y pública.
El equipo
Un pequeño equipo independiente que construye Queerly de la A a la Z — producto, diseño, moderación, comunidad.
Creemos que una app bien pensada puede cambiar la forma en que las personas queer se conocen. Así que la construimos nosotros mismos, sin compromisos.